Uno de los desafíos más comunes que nos encontramos en la vida es el de saber «fluir» con ella. Entendiendo la fluidez como la gracia en la acción que se da fácilmente y sin interrupciones, podemos reconocer cuando esto no se presenta de manera tan armoniosa en nuestra vida y llegamos a sentirnos agotados de la resistencia que creamos al orden natural de las situaciones que se van presentando en nuestra existencia.

Esta dificultad puede presentarse por diversas razones, siendo una común en la mayoría de las personas, las pautas de crianza y sistemas culturales que educan con formas de pensamiento rígidos donde, en apariencia, la vida tendría fechas, edades, tiempos del «deber ser» que al no ser logrados conllevan a crisis existenciales profundas en los seres humanos.

Como ejemplo de ello podemos encontrar con frecuencia mujeres de más de 30 años de edad solteras o sin hijos en profunda tristeza por no cumplir con la expectativa social de estar casadas o tener hijo en dicho rango etareo. Otro ejemplo lo vemos en los jóvenes universitarios recién graduados que no encuentran trabajo en su profesión y sienten frustración e impotencia por tener que tomar trabajos ajenos a su oficio.

A gran escala puede ser muy evidente identificar dificultades de fluidez con las situaciones que la vida presenta en las personas, sin embargo, es a pequeña escala, en la vida cotidiana, donde los mayores desafíos se presentan, entre el cumplimiento de horarios laborales o de estudios de los diferentes miembros de la familia, las responsabilidades del hogar y retos de la convivencia humana. El proceso de fluir con todo ello podría resultar agotador, especialmente cuando entran dentro de tiempos definidos y horarios fijos en los que podría presentarse inconvenientes que retrasen el cumplimiento puntual de alguna de las responsabilidades, como el tráfico, un accidente, demoras de terceros, entre otros.

Si eres de las personas que siente dificultad para fluir en la vida hoy quiero compartirte que la resistencia que sientas, o la tensión interna que te impide sentirte en un estado de fluidez armonioso, también es valiosa y tiene una función importante en la vida ya que sin ella, no podrías reconocer cuando algo de lo que «fluye» en tu vida no te agrada, de repente es una situación que necesita límites o de la que puedes elegir salir como las relaciones no saludables, patrones de pensamiento negativos o entornos que ponen en riesgo tu integridad.

Es importante no confundir las frases clichés de la fluidez como el aceptar de manera incondicional todo lo que se presenta incluso si es dañino de alguna manera para ti. Por esta razón te invito a ejercitar la fluidez inteligente, aquella en la que reconoces las áreas de la vida donde el permitir puede ser un espacio de crecimiento y también los canales del río de la existencia que pueden ser peligrosos para ti y retomes la capacidad de hacer ajustes a la dirección en la que navegas, eso no solo es importante, ¡es necesario!.

Autora: Psic. Jovana Villalobos

Suscribete

Unete a mi lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

You have Successfully Subscribed!