Acompañar a un niño en su crecimiento y formar parte de su crianza en el rol de padres, madres y cuidadores, trae consigo experiencias que en ocasiones no sabemos como solventar o resolver, y esto no es algo nuevo ni poco común, todo lo contrario; primero, porque no hay recetas que nos den la fórmula “perfecta” y segundo, porque como especie humana estamos “diseñados” a criar en manadas, en tribus, con la participación y el apoyo de varias personas, pues la crianza de una niña o un niño es un camino de trascendencia social.

Como bien he comentado en otros artículos de este valioso blog de Biocentro, la infancia es la etapa de oro del ser humano, pues en ella se fundan las bases de este adulto del mañana, donde el cerebro se desarrolla con mayor rapidez y donde el amor, el respeto y los cuidados de las figuras presentes en su vida, determinarán las relaciones saludables con sus pares y con el resto de los individuos.

Por esta razón, la ayuda profesional en diversas áreas, junto con las familias, pueden tejer redes saludables, que generen aportes y soluciones en diversas circunstancias, que no sólo pertenecen a familias o personas con síntomas o algún diagnóstico, mito que como sociedad debemos romper, ya que la ayuda profesional no sólo es beneficiosa en estos casos, ya que la prevención y la búsqueda de opciones para mejorar la calidad de vida también son de gran importancia.

Como apoyo profesional podemos nombrar a maestros y maestras, psicólogos, terapeutas en sus diferentes especialidades, médicos, especialistas en crianza, entre otros. Ahora bien, para responder a la pregunta de ¿cuándo iniciar la búsqueda de apoyo profesional? comparto con ustedes un pequeño listado:

  • Cuando observamos algo que nos llama la atención, evitando comparaciones, a la vez, si siendo muy atentos a las señales de nuestro propio hijo o hija. No es momento de esperar, sino de accionar.
  • Cuando por algún motivo sientes que no estás disfrutando tu rol de madre, padre o cuidador.
  • Cuando sientes que tus necesidades no están siendo cubiertas. Recuerda que para acompañar a niñas y niños a crecer, debemos cultivarnos, cuidarnos, sentirnos en paz para entregar paz también.
  • Cuando sientes que hay “algo” que puede estar mejor, pero no encuentras el modo o sientes que lo has intentado todo. Tu instinto puede marcarte el camino.

El apoyo de un profesional o de varios profesionales, es responsabilidad de los padres y madres para dar a sus hijos oportunidades de crecimiento.

Autora: Psicóloga Infantil Mónica Núñez. Especialista en método Montessori, disciplina positiva y crianza consciente.

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