¿Sabías que el ser humano posee 5 potenciales genéticos claves para su Desarrollo Personal?

Rolando Toro, fue un psicólogo chileno creador de la Biodanza, un sistema de desarrollo humano que se sustenta en un amplio modelo teórico, en el cual, uno de los principios se basa en la carga genética de los individuos desde la cual surgen 5 potenciales humanos, estos son: la vitalidad, la creatividad, la sexualidad, la afectividad y la trascendencia.

La Vitalidad, hace referencia a la vivacidad, el entusiasmo, la energía, el vigor o la pasión por las cosas o las actividades que realizas. Al aumentar tu Vitalidad podrás acércate a la vida con entusiasmo y energía, no haciendo las cosas a medias, sino viviendo tus días como una aventura, teniendo una sensación viva y activa. Tu Vitalidad se percibe en tu forma de ser y de actuar: cómo te mueves en el mundo, cómo caminas, hablas, el tono de voz, tu sonrisa fácil, tu conexión con los otros. La Vitalidad además, está relacionada con tu capacidad de lucha y enfrentamiento de las dificultades. La dimensión que tú le das a los problemas depende del grado de Vitalidad que poseas. La vitalidad, desde el punto de vista existencial, significa tener fuertes motivaciones para vivir y poseer energía disponible para la acción (ímpetu vital), lo que favorece la ausencia de conflictos emocionales, la facilidad en la comunicación y la presencia de una visión global de la vida.

Por su parte, la Creatividad es una facultad que está directamente relacionada con la capacidad de expresar lo que sientes. Tu coraje para mostrarte, para perder el temor al ridículo, para atreverte a innovar, correr riesgos y dar lugar a la curiosidad, perder el miedo al error, salir de patrones de comportamiento para enriquecer tu vida, transformar lo habitual en algo creativo y diferente, conectándote con el juego y la diversión de cada paso de tu propia obra existencial, son parte de tu capacidad creativa. Desde el momento en el cual estas separado de tu propia obra existencial, cada una de tus decisiones y acciones se encuentran disociadas de tus emociones. Desde tu cultura, religión, educación y toda experiencia que haya conformado tu sistema de creencias pudieron haber oprimido tu capacidad creadora dividiendo lo que sientes, de lo que piensas y de lo que haces. La civilización reprime la función natural de la creatividad de modo disimulado. En este espacio fomentamos la expresión de la creatividad como vía para la integración y rehabilitación existencial.

En otro sentido, la Sexualidad como potencial humano, está relacionada al despertar del deseo de vivir, a redescubrir tu cuerpo como fuente de placer, a reaprender a disfrutar cada instante y a conocer el arte de erotizar la vida reconociendo que el acto de vivir es en sí placentero. Hablar de Sexualidad puede producir mucho miedo o incomodidad por todas las represiones culturales, educativas o religiosas que existen. Desde pequeño has recibido mandatos como: “no te toques, no te muestres, no te expreses, cierra las piernas, no toques, esto es bueno, aquello es malo”. El mensaje que se genera inconscientemente es “no sientas, vive adormecido, no te expreses”. De este modo durante la adultez aparecen los problemas vinculados a la sexualidad y fundamentalmente al placer. En este espacio promovemos la reeducación sobre la fuerza del eros y la prioridad del placer para dar paso a vidas más excitantes y plenas.

El siguiente potencial genético es la Afectividad, esta “es la solidaridad y cohesión de la especie, es la búsqueda de protección y seguridad, es la nutrición amorosa a través del abrazo, la caricia afectiva y tierna; el poder dar, recibir y pedir amor, por eso afirmamos que posee un trasfondo biológico de supervivencia” (Rolando Toro). Además, a través de la Afectividad puedes identificarte con otras personas y ser capaz de amarlas, comprenderlas, protegerlas, o también, al contrario, de rechazarlas y agredirlas. La afectividad comprende cualquier pasión del ánimo, especialmente el amor, la ternura y el odio. Puede tener la dimensión del “amor diferenciado” dirigido a una sola persona, al “amor indiferenciado”, dirigido a toda la humanidad. En este espacio nos dedicamos a la reeducación afectiva para fortalecer tu capacidad de construir vínculos saludables.

Finalmente, la Trascendencia como potencial humano “consiste en la capacidad de ir más allá de ti mismo y de identificarte con la totalidad cósmica, experimentando estados de expansión de consciencia. Tiene como objetivo despertar y desarrollar la intimidad de cada persona consigo misma (íntasis) y con la totalidad (éxtasis). Está sostenida por el instinto de fusión y disolución. La función de la trascendencia es la búsqueda de armonía y culmina en la experiencia mística” (María Lucía Pessoa).

Para un desarrollo integral del ser, lo ideal es que cada uno de estos potenciales tenga la estimulación y vías de expresión adecuadas para alcanzar una identidad saludable. Rolando Toro planteó, que muchos de los síntomas, síndromes, enfermedades y trastornos, tanto físicos como psicológicos existentes, se deben a la represión, anulación y evasión de estos 5 potenciales humanos, es por ello que es importante que cada persona busque espacios terapéuticos y de rehabilitación existencial donde poder despertar y reforzar la manifestación de cada uno de dichos potenciales humanos en su vida cotidiana.

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